VILLAFRANCA DEL BIERZO

El origen de Villafranca del Bierzo se remonta a las comunidades de francos, comerciantes extranjeros, que allí se establecieron con Alfonso VI y sobre todo a la fundación de una comunidad de monjes cluniacenses en el año 1070. En el siglo XII la mitad de la población era extranjera.

Nada más entrar en Villafranca se encuentra la Iglesia de Santiago, templo románico lombardo de una sola nave y con la magnífica Portada del Perdón. El Papa español Calixto III concedía a los peregrinos enfermos o impedidos que pasaban por esta puerta las mismas indulgencias que si hubieran llegado a Santiago.

La Calle del Agua atraviesa la ciudad de una a otra parte y en ella se encuentran varios palacios y un convento. El Castillo de los Marqueses de Villafranca (s. XVI) es de propiedad individual y tuvo mucha relación con la historia del pueblo.

El Convento de la Anunciada de 1606 se erigió sobre el antiguo Hospital de San Roque. La tradición dice que San Francisco de Asís se hospedó en él. Villafranca tiene una bonita Plaza Mayor y una Alameda de estilo francés.